En posts anteriores ya os confesé mi obsesión por la decoración de galletas desde que hice un curso en Manenas (algunas fotos de los resultados del curso aquí). Anteriormente os expliqué como hacer flores de glacé real, ahora vamos a ver como se decoran las galletas.

La receta para las galletas ya la tenemos (la encontráis aquí). La receta para el glacé es la misma que la otra vez ( la tenemos aquí). La única cosa que cambia es la consistencia del glacé: para hacer las flores necesitamos una masa fuerte (muy espesa) para que al construirlas con la manga pastelera no se desmoronen; para decorar las galletas necesitamos una masa de textura media para perfilar y otra de textura ligera para rellenar.

Para el glacé de textura media:

  1. – Partimos del glacé de la receta y le añadimos un poco de agua (un poco quiere decir una cuchada de café, siempre se puede añadir más pero no se puede retroceder si nos hemos excedido de agua) ¿Cómo saber que tenemos la textura adecuada de glacé? Cuando el glacé empieza a tener textura de crema espesa hacemos la siguiente prueba: con una cuchara hacemos dibujos con glacé encima del glacé (se llena la cuchara de glacé y se deja caer haciendo hilos). Se trata de que los dibujos no desaparezcan.
  2. Lo teñimos con los colorantes alimentarios.
  3. Lo colocamos en una manga pastelera con una boquilla del número 2.
  4. Con cariño perfilamos las galletas.

Para el glacé de textura fina:

  1. Partimos del glacé de textura gruesa o del de textura media, es indiferente. Añadimos un poquito de agua (una cucharada de café o dos) y mezclamos hasta obtener glacé en su punto justo. ¿Cómo saber que tenemos el glacé  con el espeso adecuado? Igual que antes con una cuchara hacemos hilitos de glacé encima del glacé pero esta vez al contar hasta 10 deben desaparecer los dibujos formados.
  2. Teñimos con colorante alimentario.
  3. Rellenamos una manga pastelera con una boquilla del número 3.
  4. Rellenamos las galletas ya perfiladas.
Estos procesos se entienden a la perfección cuando lo ves en directo pero al leerlo creo que no se termina de comprender. Quizás se quede más claro con fotografías…
Hacemos dibujos en el glacé con una cuchara derramando el mismo glacé encima.
Contamos hasta 10, veremos que el glacé del cuenco se va fundiendo con los dibujos que hemos hecho.
Al final desaparecen las líneas que hemos formado y la superficie del glacé vuelve a quedar lisa. Ya tenemos glacé real de textura fina.
Para perfilar las galletas podemos seguir su forma o darle otras. La boquilla no debe ponerse en contacto con la galleta, sólo al empezar y terminar, al hacer el perfilado la levantaremos un par de centímetros y así nos quedará el dibujo más seguido.
Al rellenar usamos la boquilla del número 3 y no dejamos espacios vacíos. Si nos quedaran pequeños huecos los podemos disimular con un mondadientes y dándole unos golpecitos a la galleta para que el glacé “asiente”.
Aunque al principio puede quedar algo desigual el glacé queda homogéneo en un minuto. El relleno no debe ser excesivo para que no se desborde. Antes de que seque completamente podemos añadirle decoraciones diferentes para darles un poco más de gracia. Aunque en una hora aparentemente el glacé está seco no es hasta pasadas las 24 horas que secan por completo y las podemos manipular sin miedo.
Esta galleta tiene perfil en glacé amarillo, relleno en glacé blanco y bolias de colores compradas a granel.
Perfil en glacé amarillo, relleno de glacé amarillo y purpurina (Rainbow Dust-hologram white de “The Sparkle Range).
Perfil de glacé amarillo, relleno de glacé blanco, topos de textura fina con boquilla 3 encima (cuando el glacé blanco ya estaba secando), corazón de azúcar comprado a granel.
Perfil y relleno con glacé amarillo y topos con glacé blanco de textura fina boquilla 3 (cuando el glacé amarillo estaba aún fresco). ¿Veis la diferencia con los topos anteriores? Estos se han “fundido” con el glacé del fondo, los anteriores han quedado en la superficie.
Perfil y relleno de glacé amarillo, topos de glacé blanco textura fina cuando el fondo estaba casi seco, flor de azúcar que explicamos en un post anterior (por cierto, aguantan muchas semanas en un bote de cristal cerrado).
Para la presentación hay muchas maneras distintas de que queden las galletas bonitas. Si son pequeñas y redondas en moldes de papel de magdalena dentro de una caja de metálica quedan muy vistosas.
Buena suerte y ya sabéis…. Cuanto más practiquéis más bonitas os quedarán las galletas.