Hace ya un par de años que deboro blogs de forma casi obsesiva y si alguna cosa he aprendido en este tiempo es que es muy, muy, muy importante que te entren por los ojos. El diseño del blog es básico pero en ocasiones queda en segundo plano porque cada vez hay más gente que lee los posts a través de un lector tipo Google Reader o a través del móvil o el tablet. Es entonces cuando las fotografías quedan como únicas protagonistas.

Antes del verano aprendí un par de trucos para tomar fotos en casa de objetos medianos con resultado profesional que me gustaría compartir. No se trata de obtener fotos artísticas sino fotos con fondo blanco tipo catálogo.

¿Qué necesitamos?

– algo para fotografiar

– dos focos (sirve cualquiera)

– máquina de fotos y trípode (opcional)

– papel blanco, cinta adhesiva

ESTE cubo de Ikea

Se trata de colocar el cubo de Ikea sin la tapa en posición vertical encima de una mesa y con cinta adhesiva fijar un folio blanco al fondo, el objeto se coloca delante. La cámara la situaremos en su sitio con la ayuda del trípode (de mucha ayuda si tenemos que fotografiar varios objetos).

¿Lo veis?

El folio blanco (que es mejor que sea uno solo) elimina el ángulo del fondo del cubo y evita que nos quede una línea horizontal detrás del objeto.

Uno de los focos se coloca arriba y el otro en uno de los laterales.

El cubo es de un plástico translúcido que difumina la luz de maravilla de forma que en el objeto a fotografiar no se crean brillos y el resultado es una luz suave y bonita.

¿Quien se anima?